| Venezuela, ámbito natural
de una enorme variedad de animales y plantas es una de
las regiones con la mayor biodiversidad del mundo. La
evolución de la flora y la fauna del país
es el resultado de dos factores importantes: la variedad
del paisaje, que facilitó el desarrollo de numerosos
habitats distintos y la historia natural del continente.
Después de estar geográficamente aislado
por 70 millones de años, América del Sur
se unió a América Central por un puente
de tierra (ahora Panamá) que surgió del
mar hace unos 3,5 millones de años. Gradualmente
nuevas especies se propagaron desde Asia hasta América
del Norte, Centroamérica y se infiltraron hacia
América del Sur. Si bien este movimiento de vida
animal y de plantas incrementó la biodiversidad
del continente, produjo una gran competencia entre las
especies y algunas de las cuales se extinguieron. Años
más tarde, los períodos glaciares envolvieron
América del Norte, partes de Europa y Asia mientras
que América del Sur no sufrió ese fenómeno.
En consecuencia, las especies que se habían establecido
en el Continente sobrevivieron una era que fue testigo
de la desaparición de muchas de ellas en la región
norte del mundo.
En
la actualidad existen más de 250 especies de
mamíferos en Venezuela, incluyendo el jaguar,
el puma, el chigüire, el manatí, el mono
aullador, la pereza y dos especies de delfines de agua
dulce. También se encuentra en el país
la nutria gigante, la más rara del mundo. La
población de aves cuenta con más de 1200
especies, entre ellas el cóndor, la guacharaca,
el flamenco, el pelícano, varias especies de
loros, guacamayas y tucanes así como una rara
especie nocturna, el guacharo. Los reptiles incluyen
cinco especies distintas de caimanes, la iguana común,
serpientes de cascabel, boas y la anaconda considerada
como la serpiente más grande del mundo.
La flora venezolana es tan variada como su fauna, desde
el simple cactus del desierto hasta las epífitas
de la selva tropical. En las aisladas alturas de los
tepuyes, montañas con cumbres tipo meseta de
la Gran Sabana, crecen flores extraordinarias, algunas
exclusivas de un solo plateau. Miles de especies de
orquídeas florecen todo el año y existe
una enorme variedad de árboles frutales. La flora
tiene, en algunas regiones, significado cultural como
la palma moriche, que crece en las zonas pantanosas
del Delta del Orinoco donde se la conoce como árbol
de la vida, pues juega un papel muy importante en la
existencia de los indios Warao, suministrándoles
alimento y materiales para su vida diaria.
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